Ferdinand Von Schirach

El peligro de Von Shirach

Rosa Mora Alemania nazi, culpabilidad, novela de juicio

En sus comienzos, Schlesinger había sido un buen abogado. Las cosas le habían ido bien y tenía un bufete de éxito. Hasta que un día defendió a un padre acusado de maltratar a sus hijos. El hombre fue absuelto por falta de pruebas, pero a continuación se fue a su casa, metió a su hijo de dos años en la lavadora y la puso en marcha.

Es uno de los doce perturbadores cuentos de Castigo, del escritor y abogado penalista alemán Ferdinand von Schirach (Múnich, 1964).

El comisario Dalger (personaje que aparece en uno de los relatos de Crímenes) sabe que las historias más absurdas pueden ser ciertas, y las más creíbles, inventadas. Y eso es lo que pasa en Castigo: El hombre traumatizado que muere mientras se masturba vestido de buzo, cubierto de lonchas de queso, con un agujero del que le cuelgan los genitales y con una soga al cuello. La mujer que confiesa haber matado a su hijo porque su marido le dijo que era mejor para todos que ella se declarase culpable. O el hombre que que ataca a un vecino porque ha agredido a su muñeca sexual.
Inspirado en algunos de los más de setecientos casos reales en los que intervino como abogado defensor, este nuevo libro de relatos completa la trilogía, iniciada con Crímenes, seguida por Culpa, en la que explora la naturaleza del ser humano y la compleja búsqueda de la verdad en los procesos judiciales.

Ferdinand von Schirach no juzga, describe los hechos y a través de ellos expone la dura realidad. Habla de personas corrientes de sus sentimientos, secretos y contradicciones. Su lenguaje es sobrio, a veces lacónico, con un finísimo sentido del humor. Tiene un endiablado talento para retratar con poquísimas palabras a los personajes que aparecen en sus relatos. También, de vez en cuando, introduce consideraciones técnicas sobre el funcionamiento del sistema jurídico alemán, sin que perjudique la agilidad de la trama.
El último relato, «El amigo», es revelador. Está narrado por un abogado penalista y es fácil intuir que se trata de un alter ego de Von Schirach y su reencuentro con un amigo de la infancia que se halla en pleno proceso de autodestrucción:
“Fue una historia clave para mí. Normalmente consideramos que el castigo es algo que falla un juez tras un juicio y, una vez cumplida la pena, la deuda con la sociedad queda saldada y el contador se pone a cero. Pero en realidad el castigo más duro es el que nos imponemos a nosotros mismos. Todos cargamos con cosas que no podemos perdonarnos y nos autocastigamos, no hay redención”, explicó Von Schirach en una entrevista con Anna Abella en El Periódico.

Novelas y cuentos
El caso Collini, su primera novela, es absorbente. Un hombre de sesenta y siete años asesina a otro de ochenta y siete. No hay móvil aparente, hasta que durante el juicio el abogado defensor saca a relucir un espinoso asunto, el pasado nazi de la víctima y un caso real, que causó una gran conmoción cuando se supo: la infiltración nazi en el Ministerio de Justicia alemán.
Escrita con exquisita ecuanimidad, el autor sabe de qué habla. Su propio abuelo, el aristócrata Baldur von Schirach, fue jefe de las Juventudes Hitlerianas y gobernador de Viena, con el cometido de eliminar a los judíos. Fue condenado en Nuremberg en 1945 y cumplió condena en Spandau hasta 1966.
“Si tienes un abuelo que hizo eso es inevitable preguntarte sobre la culpa y yo lo he hecho desde muy joven, quizá desde demasiado joven. Ser quien soy ha marcado mis planteamientos políticos, el aprecio que tengo por el estado de derecho, mi concepto de justicia y de dignidad”, afirmó Von Schirach en una entrevista de Jacinto Antón en El País. “También me ha predispuesto a actuar con cautela, a no juzgar precipitadamente y a mantener distancia con lo que tiene que ver con la historia de mi familia. Asimismo, me ha hecho entender que la culpa es un concepto personal, ni mi madre ni mi generación somos culpables de los crímenes de mi abuelo. Aunque tenemos una responsabilidad que hay que tomarse muy en serio”.
Tabú, su segunda novela, plantea un problema muy intrincado. Sebastian von Schburg confiesa un crimen que no ha cometido y, es más, que ni siquiera se ha cometido. Pero es detenido y encarcelado. Su abogado sabe que la verdad y la realidad son cosas distintas, del mismo modo que justicia y moral no son lo mismo. Leer a Von Schirach nos recuerda inevitablemente a otro grande: Friedrich Dürrenmatt.

La obra teatral Terror aborda la difícil elección del mal menor. Un avión comercial, con más de un centenar de pasajeros, es secuestrado y el terrorista pretende estrellarlo contra un estadio de fútbol en el que se aglomeran unas setenta mil personas. ¿Cuál es la decisión a tomar? ¿Derribar el avión y sacrificar la vida de los pasajeros, para salvar a un número mucho mayor de personas? En el juicio, ¿el piloto será culpable o inocente? Un agudo análisis de la naturaleza humana en casos extremos.
Von Schirach plantea las grandes cuestiones éticas e nuestro tiempo, casi siempre a través de procesos judiciales que atrapan al lector. El peligro de Von Schirach es que sus libros crean adicción.
Todos están publicados en la editorial Salamandra. Y Ediciones 62 ha publicado las traducciones al catalán de Crímenes y Culpa.

Castigo
Ferdinand von Schirach
Traducción de Susana Andrés
Editorial Salamandra
170 páginas. 17 euros
Ebook: 9,49 euros

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